martes, 22 de marzo de 2011

Mi Tarjeta

Contento llegaba con mi receta
al lugar donde cambian por la jeta
jarabes, píldoras y macetas.
Solución darán a mi papeleta.

Entró el boticario en su caseta,
subió ufano por la escaleta
y trajo pronto en su maleta
las cremas que, bajándome mi bragueta
acabarían por siempre con mi faceta
de mártir, solucionando mi papeleta.

Busqué en el bolsillo de mi chaqueta,
revisé en mi bolso. Solo pesetas.
Registré a fondo mi camiseta,
palpé todo mi cuerpo, incluso las tetas.

Triste, compungido y en secreta
hacia la puerta, tocaba retreta
ya que olvidé en mi casa mi TARJETA.



Adolfo Lissabesky

sábado, 12 de marzo de 2011

Mi ventana

Mi ventana

Recojo noticias desde la ventana
cerca de la realidad, no me gusta
todo lo que veo. La realidad asusta
al niño y la mentira le sana.

Disgustado afronto la mentira
que le cuento al niño asustado,
sonríe. No me he equivocado.
En su alma una herida. Me mira.

Por la calle andan los ciudadanos
esclavos de mentiras y verdades.
El Rey las mezcla, nosotros las damos.

Ya es tarde. ¿Donde está la verdad?
Estoy perdido, es tarde. Muy tarde.
¿Y donde la mentira?Maldita realidad.


Adolfo Lissabesky

viernes, 4 de marzo de 2011

Súbditos

Súbditos

En todas las clases a todos los niños
les he soltado “Adiós súbditos míos”
sonreían aceptando ser uno de mis líos
y otros se fueron algo mohínos.

¿Lucirán orgullosos sus cadenas?
¿Al ver las argollas sentirán pena?
Adiós me dijeron con actitud serena.
En mi no veían al rey que les gobierna

Coloco ladrillos en el muro
¡Que buen súbdito!cobraré mis trienios
recibiré medallas a menudo

El sol luce y hoy vi agujeros
en el muro. Cada dos milenios
se cuelan ciudadanos verdaderos.


Adolfo Lissabesky

lunes, 14 de febrero de 2011

Eran las cinco de la madrugada.

Tanto silencio, parece mentira.

A las cinco de la madrugada
Eran las cinco en punto de la madrugada.
Mi niño puso negra sus sábanas
a las cinco de la madrugada.
Una suerte de mal no prevenida
a las cinco de la madrugada.
Los demás duermen y solo duermen
a las cinco de la madrugada.

El vómito puso negro los colchones
a las cinco de la madrugada.
Y la nausea sembró de olor y hiel
a las cinco de la madrugada.
Ya discuten Paloma y Leonardo
a las cinco de la madrugada.
Y un virus con ansia descontrolada
a las cinco de la madrugada.
Comenzaron los sones del ding-dong
a las cinco de la madrugada.
Las semanas de insomnio y plomo
a las cinco de la madrugada.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la madrugada.
Y con el codo  interrumpo su sueño
A las cinco de la madrugada.
Cuando mañana me estrelle conduciendo
a las cinco de la madrugada.
Y acabé con su sueño del todo 
a las cinco de la madrugada.
A las cinco de la madrugada,
las cinco en punto de la madrugada.



Adolfo Lisabesky
(Con permiso de Lorca)

miércoles, 26 de enero de 2011

Epílogo

Comienzo y final poco retratan,
el destino lo maneja el camino.
Principio y meta, locos desatan
movimientos falsos y repentinos.

 El camino nada mas compromete.
Giros, rectas y cruces nos enseñan
por donde rios, lagos y fuentes manan.
También cloacas, salidas de retretes.

En la salida nos queda  camino
agua, palabra, amigo, respiro
y aliviado busco el destino.

El final relajado y descansado
no  por haber la carrera ganado
sino por los compromisos acabados.


Adolfo Lissabesky

viernes, 17 de diciembre de 2010

Que buenos son...

    "Que buenos son los hermanos franciscanos que nos llevan de excursión...". Esta era la canción que empezaban a cantar a coro unos angelitos  cuando  todos ya subidos en el autobús nos disponíamos a abandonar el colegio por un parque cercano.
      Íbamos todos, los padres ejercían el perdón cristiano y dejaban ir de excursión aquellos alumnos algo revoltosos.  El día anterior había visto los pelos de un pequeño diablo deslizarse de los dedos de un profesor con la tranquilidad de una pluma al caer al suelo, el niño en cuestión aguantaba alguna lágrima. Unos segundos antes trataba con la puntera del pie evitar ser separado del suelo por las patillas.
      Todos cantaban "Que buenos son , que buenos son..." los padres con una sonrisa de oreja a oreja. Bueno todos no, el niño de las patillas junto a otros cuantos al fondo del autobús, no.  Se acercó conciliador el padre superior:
    - ¿No cantan ustedes ?
    -  No la sabemos cantar padre. En cambio conocemos otra ¿Podemos cantarla?
    -  Claro hijos mios.
    -  (a coro) La cabra, la cabra la puta de la cabra la madre que la parió...

Creo que no acabamos la canción, ni el viaje. Nuestro padre superior debió pensar: La cabra siempre tira al monte.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Por un Salario Digno para los Cargos Políticos

El problema de los controladores ha devuelto al ciudadano la reflexión sobre la desproporción del sueldo de determinados colectivos. Y lo propone no un colectivo de jornaleros , ni siquiera un sindicato de clase. Este debate lo propone la clase política dirigente. Nuestro ministro nos informó de lo bien pagados que están los controladores. Aprovechemos este momento para proponer un salario digno para nuestros dirigentes.

Por todos es sabido la sobre dosis de sueldos que tiene un político que haya ejercido en distintos cargos sumando muchas veces retribuciones. Hasta ahora la situación económica disimulaba tales actuaciones, hoy que pasamos por unos momentos difíciles tenemos la ocasión de poner coto a tales despropósitos.

¿Qué tal un salario digno para todos nuestros dirigentes? O al menos un tope salarial. Todo aquel ciudadano que quiera hacer carrera política sabrá que nunca podrá ganar más de ese tope salarial.

Digamos un número, ¿3000 euros al mes? ¿4000 Euros al mes?. Bueno pues con este tope salarial el ahorro y la cantidad de infraestructuras que el país puede otorgarse sería espectacular.

Esta proposición no la esperen de ningún partido político mayoritario. La explicación es tan simple que no quiero perder tiempo en darla. Tiene que venir de la ciudadanía, de asociaciones independientes, sindicatos comprometidos y éticas agrupaciones políticas.

 Podría ser a través de firmas con las que podríamos aunar esta idea que creo que es sentida por gran parte de la ciudadanía. Con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación pienso que tendría éxito.

La campaña podría llamarse "Por un Salario Digno para los Cargos Políticos"  o también "No nos dirijáis por más de 3000 euros".

Adolfo Lissabeisky

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