sábado, 3 de febrero de 2018

Andone (el video)

Canciones de piratas

Uno, dos, tres, cuatro,
dejadme que sueñe un rato.

Cinco, seis, siete,
entre la nieve y el mar,
      un periquete.

¿Sueñan las gaviotas
sin plumas, con globos aerostáticos?

Sube, sube, y un marinero,
retira el ancla,
                       Navega,
deja la maroma hundirse en el mar,
y bebe las aguas del horizonte.

El coro de pescadores,
silenciado por el estruendoso ruido
        del fuego.
Y un manto blanco, ribeteado,
por chopos y almendros.

Canta el mar con el cielo,
canciones de marineros.

En el bote no hay grumetes,
 un solo timonel, el viento,
no, no hay grumetes,
locos, soñadores, sedientos.

Nace el verso en una explanada
robada a los feriantes,
y se rubrica en la leve caida
de un cesto de mimbre.

Adolfo Lisabesky 














  

sábado, 30 de diciembre de 2017

Ensayo poético número 1

De redactar tantas notas de prensa,
olvidé la tenue voz de la mañana,
ahora quiero volver...tartamudeo
rimo a destiempo  y el color de mi poema
tiene tan pocos matices
que se romperá sobre mi cuartilla digital.

Antes escribía sin pensar,
ahora que pienso lo que escribo,
lo hago de tan tarde en tarde,
que no recuerdo mi último pensamiento.

Creo recordar el humo de mis versos,
charcos, abortados discursos
que no llevan a ninguna parte.

En mi último poema olvidé
....pedir disculpas,
pero ¿Para qué? sabría
que volvería a reincidir.

Y esta vez cometí la felonía
de escribir y no decir nada.

´Adolfo Lisabesky  









sábado, 18 de noviembre de 2017

Gulliver, no era ni tan alto ni tan bajo

Cae en mi herida la sal derramada
                 de nuestra comida,
y tu dedo es mi llaga,
pero tus hombros no son mi cama.

Y aunque creas que soy fuerte, casi piedra,
no soy mas que hojarasca seca,
que intenta defenderse del aire a dentelladas.

¿O es que piensas que el mar no llora?
ni rio, ni lago ni humilde charca,
mar que desemboca en mi alma.

Salen de mi garganta los gritos
de los cien mil hijos de lilipud.

Adolfo Lisabesky






domingo, 15 de octubre de 2017

Pócimas y remedios

Agotada la marea,
descansa en tu falda,
la sal perdida
de sus lágrimas.

Si el recuerdo  me mira a los ojos
agacho la mirada
para perderme en tu calzado.

Las noches de los inviernos,
los amaneceres del verano
la taciturna mirada del otoño,
la primavera encerrada
          en el último manicomio.

Si escribiera en la gota de rocío
que temblaba en tu mejilla,
dejaría de ser poeta
para volver a ser jardinero.

Las piedras en mi bolsillo
castañean tu nombre,
pero mis pasos hacia el horizonte
desconocen el lenguaje
de la granítica poesía.

A tientas recojo las lentes
para leer poesía,
gateo con paso firme,
y empiezo escuchar
los susurros que nacieron gritos.

Adolfo Lisabesky





lunes, 14 de agosto de 2017

Everbody´s talkin

Todo el mundo habla de ti, de mi, de Juana Arribas,
mañana tú y yo seremos pasto del olvido,
                   también Juana Arribas.

Todo el mundo habla de futbol, del mar,
de la vida que se pierde en las esquinas, de cine,
de esos animales que pululan por nuestros iris.

Yo no sé que decirles, pero algo invento.
A veces divago y me llaman loco,
otras martilleo tan fuertemente
            que pierdo mi poca humanidad.

Todo el mundo haba de ti, de mi, de Juana Arribas,
sus murmuros me impiden escuchar
al ruiseñor que anidó entre la luna y el sol.




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