lunes, 9 de enero de 2012

Ayer

A fuerza de recordarte te olvidé,
hoy de tanto olvidarte te recuerdo.
Rescatados del olvido y del miedo
al recuerdo los  paisajes del ayer.




Adolfo Lisabesky

domingo, 8 de enero de 2012

Ladrones de Rosas

A diario cuidaba  las rosas del jardín,
agua, poda y cariño de poco en poco.
A diario cortadas. Creí volverme loco.
¿Quién robaba lo que cuidaba para tí?

Seguí el rastro de sólidas gotas
de sangre. Tras la última pesada
gota reconocí tus sandalias rotas.
Tú las robabas, tú las rescatabas.

Quitaré una a una las espinas
las pondré cerca del cercado
y las ocultaré de las vecinas.

Si así las quieres así las tendrás.
En ramos te las querría regalar,
lo que  tus manos vienen a cortar.


Adolfo Lisabesky

jueves, 29 de diciembre de 2011

Cuento de navidad.

Tiene la Navidad el cuerpo y el alma
llenos de mentiras y de estrellas.
Cantos, embrujo de bellas sirenas
ciegan algunos, a todos atrapan.
Los cuentos de navidad se elevan
por encima de mentiras y estrellas
aunque síntesis son de todas ellas.

Descosidos y cosidos los nuevos
juguetes. La ilusión desenvuelta
entre paquetes. Rotos los deseos
viejos, acabada la fiesta, la vuelta.
El cole, maestro, ocho y media
de la mañana. Los pasos cansados
la mirada perdida, nadie lo remedia.
Día nueve, el cole espera a los rezagados.

Los brillos iluminan la mirada
del niño. En un solar desangelado
unos juguetes nuevos, destartalados.
La juguetería prepara la retirada,
tira juguetes viejos, losas pesadas,
sin pensarlo al solar de al lado.
El solar del tesoro plateado.

Como todo secreto, descubierto.
La puerta escondida, destapada
y el ajetreo de niños al despierto
dueño alertado. La puerta sellada,
el muro crecido. Solares desiertos
de hierbas y de soledades cubiertos.
Ida y vuelta al cole desolada.

Los cinco días formaron el cuento
de mis navidades pasadas. Mágicas
idas y venidas. Juguetes a cientos.
Aunque su cierre causó severos daños
¡Que sencillas ilusiones a los once años!






viernes, 23 de diciembre de 2011

Defensa de la risa.

Defender la risa, esa que nace
de las mismas entrañas del instinto,
decidida, la que no engaña ni hace
de ella hábito para sortear el peligro.
La que no se vende al mejor precio
ni sortea su suerte entre los necios.
La que fluye libre, la de los niños
a carcajada limpia, desatada,
no está prevista ni acordada.

Nos rescata de la vida, del día
y la noche. Risas a borbotones,
en coro oigo todos sus sones,
en pareja descubro sus pasiones.
 En soledad aparecen las risas,
atrapado entre recuerdos delirantes,
 locura y  risa hermanas queridas.
Reloj ausente, en esos instantes
horas por segundos, dueño del tiempo.
La risa compañera del viento.


domingo, 18 de diciembre de 2011

Volverán los días oscuros

Volverán los días oscuros
a acecharnos con su pesimismo
a cuestas, omnipresente
y habrá que hacerles frente.

Los ríos no darán consuelo,
los lagos se quedarán secos,
bosques decididos a no crecer.
¿Inmóviles, les veremos perecer?

Lo que antes era ilusión
y esperanza ahora es miedo
y desconfianza. Miro al cielo,
las estrellas caen en aluvión.

Tus ojos llenos de agua salada
me pondrán a flote. Tus brillos
sustituirán a las estrellas caídas.
Entonces sabré que estamos vivos.

Volverán los días oscuros
a acecharnos con su pesimismo
a cuestas, omnipresente
y habrá que hacerles frente.


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