sábado, 20 de octubre de 2012

A menudo, te recuerdo

Eres tú mi sonrisa
de los días aciagos,
de las noches sin prisa.
En los momentos amargos

Eres tú mi esperanza,
cuando empiezan mis dudas,
cuando la lucha me cansa.
Mi compañera más tozuda.

Eres tu mi propia vida,
porque de la tuya nace la mía,
porque vivo en tu retina.
Mi vida por ti renacida.

Mi sonrisa, mi esperanza, mi vida.
Batallones de soldados,
empuñando largas alegrías,
de besos y abrazos armados.

Adolfo Lisabesky

miércoles, 17 de octubre de 2012

Cabaret

Mujeres medio desnudas,
hombres vestidos de mujer.
Espectáculos del mismo diablo,
eventos donde dejarse perder.

Cervezas, ginebras, alcoholes.
Humo, risas y alterne.
Ruido sin prisa donde quererte.
Perezas, tinieblas, faroles.

Fiesta decadente,
musical poco decente,
bebidas efervescentes,
amistades infrecuentes.

Oportunidad de hacer del drama
una desordenada comedia.
Despedirse en la puerta del camarada
y encontrar el calor del amigo.

Adolfo Lisabesky

viernes, 12 de octubre de 2012

Autobiografía


En Cartagena, ciudad que dicen milenaria
pero de la que sólo puedo dar testimonio
los últimos cuarenta años, me nacieron.
En un barrio donde las plazas no se hicieron
para jugar y en cambio allí jugué mi infancia.
Fiestas en sillas de alquiler, días de insomnio
y maravillas que sólo recuerdan los locos.
Al poco me encontré entre avenidas que no llevaban
a ninguna parte. Colegio y un patio con canastas
donde ocupaba las tardes de invierno.
De repente la primavera, entre amores, enajenado.
En la Universidad encontré ciencias demasiado exactas,
camaradas y amigas que ocupaban mis paraísos.
Perdí los paraísos a la vez que  a mi Madre.
Huérfano y vagabundo en aulas cada vez mas lejanas,
mis ideales, antaño utópicos, ahora irrealizables.
Ya se que me quedaré en medio del camino
y es por eso que no dejo de caminar.
Compañera, hijo y eso que llaman familia,
en un rincón que encontré sin buscar,
donde el sol ilumina sin cegar, donde el mar
se parece al mar de mis recuerdos
y donde se, no me encontrará la soledad.
Fue entonces cuando perdí mi identidad,
antes medio huérfano ahora huérfano del todo,
con mi Padre se fueron los alegres días de un niño.
Así, a medio cumplir mis obligaciones con los demás,
con el alma abierta, el espíritu dispuesto
y el cuerpo a merced de un hígado descompuesto,
trato de hacer buenos los días, atrapar mis malos humores
rectificar mis errores y  eternizar mis dudas.
Quisiera morir a tono con mi vida,
aprovechar los instantes, incluso los últimos
y enseñar a mi hijo los soleados caminos
que le llevarán junto a sus camaradas
a conseguir sus más añoradas utopías.


Adolfo Lisabesky



martes, 9 de octubre de 2012

Adolfadas III

Tiene la locura, mi locura,
aroma a júbilo, retiro querido.
Lejos de la humana cordura.

“Perro ladrador poco mordedor”
“Dime de que presumes
y te diré de que careces.”
Pero tu discurso es tan enternecedor.

Ideas fijas, agarradas a tu sien,
Me impiden entenderte
saber de ti, conocerte.
Como faros deslumbran al visitante.

Llevo mi vida entera entretenido
entre fútbol y toros.
Y a pesar de los balonazos
y de las dolorosas cornadas,
me resisto a retirarme del televisor.

Ayer me oí en las palabras de una niña,
por entonces no era yo el maestro,
por entonces descubría al mundo
las injusticias que solo ve una niña.

Cuando te veo delante de un tanque,
impidiendo su paso homicida,
cuando dejando en la orilla tu vida,
saltas al agua para hacer de otra vida la tuya,
cuando olvidas tu futuro
y haces del presente un lugar habitable,
se que tú, sólo tú, eres la sal de la tierra.

No y mil veces no.
No, hasta hartarme de su sonido.
¡No! Un rotundo, no.
Ahora sólo me queda
esperar la pregunta.

Mi patria es una pequeña
casa de un barrio a las afueras.
Abandoné mi casa y mi barrio
aunque no cambié de patria.

Adolfo Lisabesky


lunes, 8 de octubre de 2012

Recomendaciones para un recien enamorado

Amigo, recién enamorado, son estos días,
los tuyos, caminos minados.
Para no hacer de tu estado
un amasijo de sangre y heridas,
unos consejos he recopilado.

"...Limpie cuidadosamente las superficies
a pegar, ya que la presencia de polvo,
agua o grasa reducirá el poder del  adhesivo
o peor aún, impedirá directamente el pegado

Si puede, utilice algún tipo de elemento 
para mantener las superficies unidas
hasta que el pegamento seque por completo,
por ejemplo una pesa, varios libros o un jarrón

Coloque la cantidad necesaria
que se recomienda, 
el exceso de pegamento 
no significa mayor adherencia.

Alejarlos del alcance de lo niños...."


De "Rastros de poesía en los tubos de Supergen"  Adolfo Lisabesky 2013





sábado, 6 de octubre de 2012

Adolfadas II

Cuando por el uso abusivo del cilicio,
este deja de hacerme daño
¿Es ético donarlo a una ONG
para su práctica entre los mas necesitados?

Hoy me equivoqué y sonreí francamente
a mi enemigo, este, aturdido, me devolvió
la sonrisa. Mañana pienso volver a equivocarme.

Todos los días salgo de casa
dispuesto a comerme el mundo,
luego a lo sumo y con suerte
desayuno media tostada.

“Cuando pierde los estribos
no conoce ni a su padre”
Al apretarlos vuelve a su ser, equino
y galopa a golpe de espuela.

A veces uno se hastía
y maldice los movimientos
de la tierra, el de rotación
y sobre todo el de translación.

¿Cuantas veces se puede decir,
No, sin dejar de ser un amigo?
Y ¿Cuantas veces se puede decir,
Sí, para no dañar a un amigo?

¿Cual será nuestra banda sonora?
¿Que música acompaña nuestros
actos? Ya sólo espero que la fúnebre
marcha de mi entierro sea una rumba.

Adolfo Lisabesky

jueves, 4 de octubre de 2012

Adolfadas

Ríe mejor el ultimo que ríe
¿Habrá una última risa?

Al llegar a una cola se pregunta:
¿Quien es el último?
Ya que saber quien es el primero
es sólo morbosa curiosidad.

¡Era un bendito!,
Oí decir en un entierro.
Cuando muera quiero que digan
¡Era un maldito venido a menos!

Mis padres me decían:
En la posguerra nos comíamos
hasta las piedras.
¿Habrá piedras para comer
en la poscrisis?

Al llegar nuevo a un sitio pienso
todos estos son muy raros.
Con el tiempo y al irme, oigo susurrar
“Que tío más raro”

Siempre que salgo de casa,
tengo la impresión de haberme dejado
abierto el gas y cuando vuelvo
observo que mi calentador es eléctrico.
El gas Butano ha hecho de mi un ser melindroso

“Caminante no hay camino”
En mi hubo un antes y un después
de este verso, los caminos
dejaron de ser algo físico
para ser puramente fisiológico.

“No por mucho madrugar
amanece más temprano.”
“El que madruga Dios le ayuda.”
Mañana tengo clase a las 8:15

No hay buenos finales
sino finales inconclusos,
puertas semiabiertas
y no estruendosos portazos.

Adolfo Lisabesky


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